LA VIRGEN DE GUADALUPE REINA DE LA HISPANIDAD

Francisco Gómez Bueso, Presidente de GUADALUPEX.

Artículo publicado en el diario “El Periódico Extremadura” el 12 de octubre de 2018

Con gran solemnidad y presencia de personas llegadas de distintos puntos de Extremadura y de países hispanoamericanos,se celebra en Guadalupeel Día de la Hispanidad en  conmemoración de la coronacióncanónica de la Virgen de Guadalupe, el 12 de octubre de 1928, como “Hispaniorum  Regina” o Reina de las Españas, como figura en el anverso de la lustrina de su corona,  por el cardenal Primado D. Pedro Segura Sáez, como legado del Papa Pio XI y en presencia del  rey Alfonso XIII.

El hecho que el 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar, coincidacon elDía de la Hispanidad, ha generado cierta confusión en la opiniónpública al identificar ambas celebraciones. Hoy es frecuente, sin el menor recato, falsear hechos históricos, máxime  cuando éstos no se consideran vitales para la sociedad  y por lotanto no alcanzanla dimensión debida en los medios de comunicación. Esto posibilita que la verdad se oculte, por quienes están interesados en ello, utilizando sutilmente términos equívocos,quedan lugar a distintas interpretaciones que causan confusión y modifican la realidad.

Es obligado señalar, antes de entrar en otras consideraciones,que la Unesco al declarar alMonasterio y la Basílica de Guadalupe Patrimonio de la Humanidad, el  11 de septiembre de 1993, destaca la íntima vinculación del santuario de Guadalupe, tanto en el descubrimiento de América, como en su colonización y evangelización yargumenta que “la famosa imagen de la Virgen de Guadalupe ha sido el símbolo más representativo de la cristianización de una gran parte del Nuevo Mundo”.

Por mucho que algunos se empeñen, la fiesta del Pilar no tuvo la menor presencia en el descubrimiento de América hasta mediados del sigloXVII, fecha posterior a 1613 que es cuando el Ayuntamiento de Zaragoza traslada la fiesta del Pilar del 2 de enero al 12 de octubre, lo que posibilitó establecer una relación, no documentada históricamente, con el descubrimiento del Nuevo Mundo.

El 12 de octubre  de 1892, con motivo del IV centenario del Descubrimiento,  se instituye ese día como Fiesta Nacional, mediante el decreto firmado en La Rábida porla regenta María Cristina y Cánovas del Castillo.

En 1913,Faustino Rodríguez San Pedro, como Presidente de la Unión Ibero-Americana, introducíael cambio en la denominación de Fiesta Nacional porFiesta de la Raza, loque se ratificó  oficialmente en 1918 por el decreto de Antonio Maura, firmado por Alfonso XIII. Por otra parte, el presidente de Argentina, en 1917,  declara Fiesta Nacional de su país el 12 de octubre, lo que secundarían otros países iberoamericanos.

El obispo Zacarías de Vizcarra recuperó el concepto de Hispanidad y en un artículo publicado en Buenos Aires, en1926, propuso el cambio de nombre a la mencionada Fiesta. Ramiro de Maeztu, que había sido Embajador de España en Argentina, junto a otros intelectuales como Unamuno y el cardenal Gomáse unieron a esta iniciativa y defendieron, así mismo,sustituir el términoRaza por Hispanidad,por considerarlo más apropiado.

En el del homenaje a Francisco Pizarro, con motivo del cuarto centenario de su muerte, se celebró en Guadalupe el 25 de junio de 1941 una serie de actos presididos, en nombre del Jefe del Estado, por D. Ramón Serrano Suñer, ministro de Asuntos Exteriores y presidente de Consejo de la Hispanidad. En su intervención el Guardián del Monasterio, fray Santiago Gorostiza, hizo una documentada exposición  sobre la relación de la Virgen de Guadalupe e Hispanoamérica y concluyó, al amparo de su argumentación,  rogando al  señor Serrano Suñer una respuesta sobre qué advocación de la Virgen, entre Guadalupe y el Pilar, tenía más derecho a ostentar el título de Patrona de la Hispanidad.

El ministerio de Asuntos Exteriores se hizo eco de dicha petición y  encomendó al ilustre franciscano,Juan R.  deLegísima,un estudio sobre dicho asunto. El padre Legísima, encarga, a su vez, una investigación a dos reconocidos historiadores, el jesuitaConstantino Bayle y el franciscano  Carlos G.Villacampa.

El resultado de la investigación fue entregado al Consejo de la Hispanidad en diciembre de 1941. El padre Beyle lo publicó en la revista Razón y Fe y el padre Villacampa en su libro Santa María de Guadalupe en Indias. “Sus conclusiones fueron que mientras el santuario de Guadalupe estuvo íntimamente ligado tanto al descubrimiento de América como a su colonización y evangelización, las razones tocantes al Pilar se sintetizaron en que su veneración en la América Española no comenzaba hasta la segunda mitad del siglo XVII “, según el erudito estudio,avalado también por otras sólidas y documentadas investigaciones.

El informe es claro y contundente a favor de Guadalupe y así se le hizo llegar al ministro Serrano Suñer, el propio padre Legísima. Lo cierto es que nunca contestó a las cartas enviadas para conocer la respuesta a dicho informe, amparándose en el silencio para ocultar la verdad y dejando pasar el tiempo para que todo quede en el olvido.

Conviene dejar muy claro que no se trata de crear rivalidad entre distintas  advocaciones de la Virgen, cuya devoción transciende cualquier otro hecho y se sitúa en un  plano diferente, digno de toda admiración y reconocimiento,  pero esto no invalida la  constatación de una  verdad histórica, que está fuera de toda duda, basada en documentos escritos y no en tradiciones infundadas que tergiversan la realidad.

Todos debemos saber, y de forma especial los extremeños, que el título de Reina de laHispanidad lo ostenta oficialmente la Virgen de Guadalupe, siendo la única portadora de dicha distinción.