A la atención de Pepa Fernández Directora de “No es un día cualquiera” RNE

Estimada Pepa:

Soy un asiduo escuchante de su programa, por el que deseo felicitarla muy sinceramente.

Al tener noticias de que los próximos días 6 y 7 de Abril realizará su programa desde Almendralejo, me permito dirigirle estas líneas para comentarle la posibilidad de que en el mismo se pudiera abordar una cuestión que es la finalidad de la Asociación que presido.

La Asociación Cívica Extremeña Virgen de Guadalupe “GUADALUPEX” tiene por objeto reivindicar que la Patrona de Extremadura y los 31 pueblos extremeños que actualmente pertenecen a la diócesis de Toledo pasen a depender eclesiásticamente de cualquiera de las tres diócesis que en la actualidad configuran la Provincia Eclesiástica de Extremadura, creada por bula del Papa Juan Pablo II en 1994.

La actual situación se remonta a época medieval, a los tiempos de la Reconquista, siendo el único caso en España en el que la Patrona de una Comunidad Autónoma no está integrada eclesiásticamente en el territorio de esa Comunidad. ¿Se imagina que ocurriría si la Virgen de Montserrat, no perteneciera a una diócesis de Cataluña, o la Virgen de Aránzazu a una del País Vasco? A través de los distintos Concordatos entra la Santa Sede y el Estado Español (fundamentalmente 1851 y 1953) y del Decreto de los Obispos del Concilio Vaticano II, estas situaciones se han ido normalizando, en un periodo que abarca desde 1875 hasta mediados del siglo pasado, al haberse aceptado el principio de que “la división eclesiástica ha de adaptarse a la división civil para un mejor servicio al pueblo de Dios”, siendo, como le decía, Extremadura la única reminiscencia que queda de esos tiempos medievales.

La cuestión de Guadalupe rebasa el ámbito estrictamente religioso, aunque su origen sea éste, para convertirse en una cuestión identitaria. En Extremadura tenemos muy pocos, por no decirle ningún elemento identirario, salvo la Virgen de Guadalupe, que es el único en el que todo el mundo está de acuerdo. Si usted viaja por las múltiples Casa u Hogares Extremeños repartidos no solo por España, sino por todo el mundo, observará que a la entrada de los mismo siempre se encontrará una imagen de la Virgen de Guadalupe, y luego la bandera de Extremadura. La actual situación supone una afrenta y una injustificada discriminación para la dignidad del pueblo extremeño.

La Asamblea de Extremadura, sede de la soberanía del pueblo extremeño, en una Declaración Institucional aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos representados en la misma solicitaba la pertenencia eclesiástica de la Virgen de Guadalupe dentro del territorio extremeño por ser el símbolo identitario “que nos refuerza y une como pueblo”.

Si desea tener una mayor información sobre quiénes somos y lo que nos proponemos puede acceder a nuestra página web www.guadalupex.org y también puede preguntarle sobre mi persona a uno de sus asiduos colaboradores, el profesor Pancracio Celdrán, con el que me une una buena amistad.

A la espera de sus noticias, aprovecho la oportunidad para enviarle un cordial saludo,

Vicente Sánchez-Cano

Presidente

GUADALUPEX

A la atención de Pepa Fernández Directora de “No es un día cualquiera” RNE
Scroll hacia arriba